martes, 29 de noviembre de 2011

La física cuántica arroja una nueva visión de los procesos sociales

La física cuántica arroja una nueva visión de los procesos sociales




por R. Arias



El infinito mundo de posibilidades de las partículas elementales es la base de la libertad humana
El conocimiento es fruto de la experiencia social, pero nunca se es consciente de todos los acontecimientos simultáneos porque la percepción actúa a modo de barrera. Con la física cuántica, sin embargo, empezamos a entender que la realidad que observamos no tiene fronteras. Sólo existen probabilidades que propician la construcción de nuevas realidades, que se concretan según la voluntad del actor, el cual actúa como “atractor extraño” de dichas posibilidades. Sin embargo, las valoraciones sociales actuales no dejan de responder a la ilusión de que estamos viviendo un progreso lineal. Como consecuencia, se adopta una concepción determinista y trágica del ser humano y de sus funciones sociales. Luego nos sorprendemos de “la desidia y del conformismo existentes”.

NUEVOS BIOMATERIALES MICROESTRUCTURADOS CON LUZ

La unidad social no viene dada por la homogeneización del pensamiento, sino por aquella expresión colectiva que permite que el conocimiento alcanzado sea fruto de la experiencia común, en la que cada sujeto es protagonista y aporta, con sus vivencias, un matiz diferente, con lo que se obtiene una intensidad mayor del color del producto social logrado.
La pregunta permanente se abre paso a través de las mentes y, en su desarrollo, trata de buscar explicaciones para comprender y a la vez explicar. Este proceso, que es colectivo, siempre, en algún momento, encuentra una forma de salir a la superficie. El vehículo puede ser un individuo o un grupo. En ambos casos, estarán vinculados a la realidad que se conceptúan, y que se sintetizan, y, por lo tanto, son recolectores de los frutos que han sido cultivados en el campo de la mente social.

El conocimiento es, pues, un producto fruto de la experiencia, gestada y nutrida por todos, aunque no se tenga conciencia de ello, porque, aunque lo pretendamos, nunca se es consciente de todos los acontecimientos simultáneos en los que estamos involucrados. En este contexto, también, hemos de enunciar aspectos que ayuden a encontrar una comprensión mayor, para acabar con la percepción falsa de límites, separaciones, divisiones o fronteras.

Llegar a comprender la verdadera naturaleza del ser humano y de su entorno supone adentrarnos, a través de la maraña densa que la historia, interpretada por la ciencia, la filosofía y las religiones, ha construido sobre aquella.

Ken Wilber, en la introducción a su obra “La conciencia sin fronteras” dice: “Es como si nuestra percepción habitual de la realidad no fuera más que una isla insignificante, rodeada por un vasto océano de conciencia, insospechado y sin cartografiar, cuyas olas se estrellan continuamente contra los arrecifes que ha erigido a modo de barreras nuestra percepción cotidiana” .

FRONTERAS

Este autor parte del principio de que existe una unidad de conciencia o identidad suprema, la cual constituye la naturaleza y condición de todos los seres sensibles, pero, paulatinamente, vamos limitando nuestro mundo y nos apartamos de nuestra verdadera naturaleza al establecer fronteras.

“Efectuamos, dice, una división artificial en comportamientos de lo que percibimos: sujeto frente a objeto, vida frente a muerte, mente y cuerpo, dentro y fuera, razón e instinto, y así recurrimos a un divorcio causante de que unas experiencias interfieran con otras y exista un enfrentamiento entre distintos aspectos de la vida”.

La importancia de esta forma bipolar de divisiones que establecen líneas de conocimiento, “es que siempre tendemos a tratar la demarcación como si fuera real, y después manipulamos los opuestos así creados. Aparentemente, jamás cuestionamos la existencia de la demarcación como tal. Y como creemos que ésta es real, imaginamos tercamente que los opuestos son irreconciliables, algo que está para siempre separado y aparte”.

VISIÓN CUÁNTICA DE LA SOCIEDAD

Con la física cuántica, sin embargo, empezamos a entender que la realidad que observamos ni está dividida, ni es previsible. El universo visto desde la física subatómica no tiene fronteras, ni se puede medir con exactitud cómo va a conducirse.

Así se descubre que, en los comportamientos de un sistema formado a partir de la construcción de “metademarcaciones”, sólo existen probabilidades, es decir, sólo se pueden ofrecer conjeturas. Con la enunciación de su principio de incertidumbre, Heisenberg pone de manifiesto el fin del “marco rígido”, el desplome de las viejas demarcaciones establecidas por la física clásica. Admitiendo la incertidumbre se admite, también, la posibilidad de cambio y de construcción de nuevas realidades, se tiene presente la potencia de la realidad, lo contingente.

Gary Zukav, en La Danza de los Maestros, considerada la mejor obra divulgativa de la física cuántica, dice: “La mecánica cuántica nos enseña que nosotros no estamos separados del resto del mundo, como habíamos creído. La física de las partículas nos enseña que el resto del mundo no es algo que permanece ocioso allá afuera. Por el contrario, es un brillante campo de continua creación, de transformación y, también, de aniquilamiento. Las ideas de la nueva física pueden dar lugar a que se produzcan experiencias extraordinarias cuando son captadas en su totalidad”.

Si proyectamos filosóficamente las conclusiones de la mecánica cuántica, podemos afirmar que no sólo influimos en nuestra realidad sino que, en cierta medida, la creamos. Es decir, podemos afirmar que materializamos ciertas propiedades en la sociedad porque elegimos medir esas propiedades.
El famoso físico John Wheeler escribió: “Al universo ¿lo atrae, de alguna manera, a la existencia la participación de los participantes?... El acto vital es el acto de participación. Participador es el nuevo concepto incontrovertible ofrecido por la mecánica cuántica. Derrota el término observador, de la teoría clásica, que designa al hombre que está seguro detrás de un grueso cristal protector y observa lo que ocurre a su alrededor sin participar en ello. Esto es algo que no puede hacerse en la mecánica cuántica”
CAUSA Y EFECTO DE LA EXPERIENCIA
Desde estas aportaciones teóricas, podemos precisar, con mejor luz, que el objeto social, tomado para el análisis, es causa y efecto de la experiencia individual y colectiva: esta experiencia se va construyendo con cada acción (entendiendo ésta como acto consciente e inconsciente; voluntario e inducido; físico y mental). De esta manera, también podemos percibir que cada presente es una captación instantánea de todos los presentes, el cual interpretamos con los recursos cotidianos de nuestro espacio tiempo.
En consecuencia, cualquier comunidad, en cualquier presente, es producto de los factores que laten en ese instante, con su propia impronta derivada de los elementos que están interactuando, para la configuración de esa realidad: económica, política, cultural.
Cada presente está impregnado así de la “información” necesaria para reproducir, en cualquier instante o en cualquier condición, el impulso de la vida con sus ciclos. Desde esta perspectiva, las sociedades se configuran como macro-células de un gran organismo planetario, sujeto a las mismas leyes de la materia cósmica que se encuentra en el universo.
NUEVO CONOCIMIENTO Y VIEJAS CREENCIAS
Toda esta reflexión nos hace descubrir las contradicciones que existen entre las ideas que sugieren el nuevo conocimiento y las creencias que existen sobre lo que conocemos y cómo lo conocemos.
En primer lugar, el sujeto del conocimiento se siente el “observador de la realidad”. Una realidad que está fuera de sí mismo y a la que puede conocer objetivamente. Sin embargo, según señala en su obra “Languages of the brain” el neurocirujano de Stanford Kart Pribram, ese ser, en apariencia individual, que se presenta como sujeto porque se siente en ese instante “el observador”, desconoce que su cerebro es un holograma que interpreta un universo holográfico.
Y es que con la física cuántica aparece también el concepto de realidad como un todo que no se puede fragmentar para ser explicado, tal como ocurre con un holograma. También, la realidad aparece como potencia para la creación, donde se dan, simultáneamente, infinitas posibilidades de formas de expresión, que se concretan según la voluntad del actor, el cual actúa como atractor extraño de dichas posibilidades.
Para la física cuántica, cualquier realidad es posible, pero, según sea el “observador-participador” sólo se concreta una: todo es posible y sólo hay una concreción; todo es posible aunque se concrete sólo una expresión. El potencial cuántico depende de las interacciones entre las “partículas” del sistema y el contexto.
Si proyectamos los principios de la mecánica cuántica al escenario de lo social, podemos concluir que cualquier estructura se sostiene porque no se cuestiona. Las realidades son alimentadas por la rigidez de los pensamientos que se adueñan de nuestra capacidad de conocer, y que, como verdaderas murallas, nos impiden acceder a una comprensión mayor de aquella realidad última que perseguimos, incansablemente, los humanos de todos los tiempos.
La comprensión de esto nos lleva a observar la realidad a partir de su potencia de creación, no sólo de su concreción temporal, y a mirar, críticamente, la posible arbitrariedad de aquel pensamiento que se sostiene con afán categorizador, porque limita las posibilidades de conocimiento, de creación y de cambio, impidiendo que se despliegue toda aquella otra realidad que no está dentro de su ángulo de focalización.
EL PENSAMIENTO SOCIAL, DE ESPALDAS AL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
Por eso, las valoraciones sociales que hoy se hacen y que marcan profundamente la acción, no dejan de responder a una ilusión: la ilusión de que estamos viviendo un progreso lineal. Una linealidad que somete a la sociedad y a sus individuos a la creencia misma en dicha ilusión y que se retroalimenta con una formación a-crítica, generadora de conductas individualistas.
Las opciones sociales, nunca fruto de la elección personal sino del discurso con mayor autoridad y prestigio temporal, no suelen ser cuestionadas por las ciencias humanas, que se limitan a relatarlas. Las ciencias humanas, también, quedan atrapadas en ese discurso y en la ilusión evolucionista (lineal), a pesar de los nuevos conocimientos sobre la realidad que provienen, fundamentalmente, de las nuevas ciencias físicas y biológicas.
Las consecuencias prácticas son trascendentales. Tomada “la realidad social”, como un universo aislado, estático, inercial y previsible, se cae en el análisis de los valores “imperantes” en bloque. De esta forma no se tiene en cuenta la coyuntura en la que los valores se producen, dándoseles categoría de absolutos y pensando siempre que son consecuencia de un proceso civilizador. Este análisis no considera la importancia de las creencias en las bondades del modelo imperante, sostén imprescindible para la existencia de dicho modelo.
Es el precio del desarrollo, se afirma, dando por sentado que las consecuencias no deseadas son fruto de una ley de compensación natural contra la que no se puede hacer nada. Una afirmación que se niega a mirar las distorsiones que se producen a causa de la propia visión fragmentadora o categorizadora que la caracteriza.
Como consecuencia, se adopta una perspectiva del presente que juzga el aquí y ahora con una concepción determinista y trágica del ser humano y de sus funciones sociales. Al sujeto se le supone, aparentemente por consenso, sin esencia alguna que le sirva de timón, gobernado por los valores especulativos, sin intereses que no sean los propuestos por el mercado, sin impulsos de proyección, sin potencial ni esperanza para construir algo distinto al ideal que se predica. En definitiva, sin capacidad de reacción.
AGUJERO NEGRO SOCIAL
Con esta visión funcional, el sujeto parece quedar atrapado por las leyes del sistema y engullido por un enorme “agujero negro” de “no vida”. Esta visión abarca, mecánicamente, al sujeto de todas las culturas, de todos los estratos sociales, que de esta forma queda convertido en una abstracción esperpéntica: el ciudadano es un tipo sin alma; una marioneta sin voluntad, movida por los vientos de la especulación y el mercantilismo, gobernada por un discurso vacío del que permanentemente se hacen eco, multiplicando sus efectos, los llamados “medios de comunicación”.

Es como si la “muerte de Dios” por decreto, incluyera la desaparición del sujeto como expresión de un espíritu con voluntad creadora. Ese sujeto sin espíritu, sin voluntad, sin sentimientos, es un ente vacío, robotizado, dirigido con mando a distancia (a cuanta más distancia de él mejor se le dirige): de ahí a carecer de responsabilidad en sus actos no hay ni un paso.

Luego nos sorprendemos de “la desidia y del conformismo existentes”, de los niveles que alcanzan los conflictos, de las características que adoptan las violencias, de la magnitud de los integrismos, de la masiva aceptación de las políticas neo-nazis... de los modos suicidas con que nuestros jóvenes “viven a tope” sus mejores años: cada vez se les dificulta más el encuentro con la identidad, también las referencias para alimentarla. Todo ello porque la mirada adolece de un grado intenso de miopía para ver a lo lejos y en múltiples direcciones.





Tecnologìa agraria en el antiguo Perù

Tecnología Agraria en el Antiguo Perú




por R. Arias



Extraído de “El Mundo Andino - De la caza a las tecnologías agropecuarias”, Universidad de Lima, Fac. de Cs. Humanas, Lima, 1990

La más grave carencia con la que se enfrenta la agricultura en la Región Andina es la falta de agua. Este problema aparentemente insoluble, había sido resuelto en gran medida por los antiguos peruanos en diversas regiones del país; ellos habían aprendido a aprovechar toda el agua posible de los ríos, puquios y laguna y hasta del subsuelo; pero entre los sistemas más interesantes está la forma como aprovecharon el agua de la lluvia a través de lo que en la actualidad denominamos esponjas hídricas. Estas consistían en delicados mecanismos de infiltración del agua de la lluvia en las laderas de los cerros, mediante zanjas y huecos que no dejaban correr el agua sino que permitían más bien que percolase debajo la cobertura vegetal, formando en cada cerro una verdadera esponja llena de humedad. Aquí está la respuesta a la pregunta que todos nos hacemos al ver en muchos lugares de la sierra andenes abandonados sin podernos explicar cómo es que pudieron ser cultivados en tales alturas, sin la posibilidad de que se hubiera podido conducir el agua hasta allí. No podemos, pues, dejar de admirar lo que se ha llamado con justa razón "el milagro agrícola prehispánico".

Las evidencias, así como las posibilidades, de las llamadas paleotecnologías agrícolas son tales que muchos especialistas en desarrolo están recurriendo a la ayuda de las antiguas técnicas agrarias con resultados realmente sorprendentes, sobre todo, frente al fracaso para lograr tierras de cultivo con las técnicas occidentales tradicionales.

Uno de los primeros en darse cuenta del potencial económico de las tecnologías prehispánicas fue Alexander von Humboldt, al ver las impresionantes obras de ingeniería hidráulica en la costa norte del Perú, y propuso la restauración de los antiguos canales. Después, ya en 1940, Paul Kosok ensayó varios trabajos sobre viejos sistemas de canales tanto de la costa como de la sierra y utilizó los cálculos de Sutton, a quien el gobierno de Leguía encargó el estudio de las posibilidades de irrigación de grandes sectores de la costa norte, para calcular la extensión de tierras de cultivo posibles de recuperar y estableció los límites del cultivo prehispánico para los valles de la costa. L conclusión a la que arribó Kosok y que tiene gran interés es que los pobladores prehispánicos de la costa norte tuvieron un sistema de contención y manejo del agua adecuado a las necesidades de cada estación, el mismo que se perdió con la conquista española. Después de Kosok son varios los investigadores que han continuado preocupándose por los sistmas prehispánicos de regadío y han comprobado que grandes áreas que ahora ya no se cultivan fueron cultivadas en épocas antiguas y que estas mismas áreas podrían volver a cultivarse sobre la base de las tecnologías históricas.

La preocupación por el rescate de las paleotecnologías (el nombre nos parece del todo inapropiado por su propia connotación, es preferible llamarlas tecnologías autóctonas, andinas, aborígenes o en todo caso históricas) está llevando a muchos investigadores a trabajar en todo el territorio peruano con alentadores resultados para el futuro de la producción de alimentos, que es lo más importante para el país. Son conocidos los trabajos de Eling, Pozorski, Ortloff, Feldman, Flores Ochoa, Moseley, Farrington, Kus, Rodríguez Suy Suy, Wolam y muchos otros. Dice David Guillet, investigador de la Universidad de Missouri: "El potencial económico de las paleotecnologías adquiere mayor importancia en vista de que, apartir de 1950, han fracasado los intentos de introducir tecnología occidental en el sector agrario de los países andinos. En muchos casos lo único que se ha logrado es crearles dependencia tecnológica respecto de los países desarrollados".

Hace mil años como dice Ortloff (1977) los especialistas autóctonos utilizaban conceptos de dinámica hidráulica que no fueron descubiertos por la ciencia occidental sino hasta el presente siglo, y Chan Chan, la capital del reino Chimú, era abastecida por un sistema de agua potable proveniente de unas 25 norias, alimentadas por la capa freática, mantenidas por un sistema de filtración con niveles diferentes y por un mecanismo de manejo hidráulico mucho más ingenioso y eficazque el alcantarillado que sirve actualmente a la ciudad de Trujillo.

Bastante conocidos son los sistemas de terrazas llamados comúnmente andenes, que utilizaban los antiguos americanos en varias regiones y especialmente en los Andes Centrales. Aún se cultiva en ellos en algunos lugares, pero la gran mayoría que se conocen están abandonados. Después de la conquista española se produjo el colapso agrario, tanto por la ruptura del sistema social que sustentaba a este género de producción como por el abandono de los delicados mecanismos y técnicas de preservación de suelos y mantenimiento del área cultivable, desencadenándose así el cada vez mayor daño causado por la erosión, con el consiguiente aumento de la aridez. Mediante los andenes, que se hallaban dotados de perfectos mecanismos de drenaje, se evitaba la erosión, el otro gravísimo problema, junto con la escasez de agua, que afronta la agricultura en tierras altas. Los materiales arrastrados por las quebradas y torrenteras era distribuido, una vez dominada su fuerza, por canales convenientemente repartidos entre las terrazas; así el légamo y los detritos servían para reabastecer la tierra con materia orgánica siempre neva. Algunos investigadores señalan la cifra aproximada de un millón de hectáreas de tierras cultivadas en los andenes del antiguo Perú, de las cuales de cultivan actualmente no más de una tercera parte. No obstante, esto significa alrededor del 80% de los cultivos de la sierra. Cabe así mismo referir que el 50% del área cultivable del Perú se encuentra en la sierra, pero en esta región sólo se alcanza el 25% de la producción agrícola nacional.

Además de los andenes se utilizaron otros sistemas de aprovechamiento del suelo apra cultivo, según las características del medio, como el llamado de "campos hundidos", los de "hoyas" y cochas, camellones o waru-waru y de amplias terrazas en laderas poco empinadas o pata-pata, entre los más conocidos.

En la costa la "paleotecnología" más conocida corresponde a la de hoyas (no sabemos cómo se denominaba en las diferentes lenguas), la cual consiste en extensiones excavadas hasta el nivel freático para recibir la humedad por filtración; se la ecnuentra principalmente en las regiones más áridas. En Paracas, donde no hay ríos permanentes, parece haber sido el sistema del cual dependían los cultivos en gran medida. Actualmente son escasas las que aún se utilizan, las que quedan de tiempos prehispánicos se hallan abandonadas y casi todas destruídas. Guillet ha estudiado hoyas en el Altiplano y reporta también hoyas rudimentarias excavadas en el suelo volcánico en Lari, en el valle del Colca, para las cuales reclama la atención que emerece el conocimiento y la rehabilitación de tan importante sistema. Jorge Flores Ochoa y Percy Páez, de la Universidad del Cusco, han llamado la atención sobre otra variante de campos hundidos, las cochas, que se utilizan todavía principalmente en el Altiplano, alrededor del Lago Titicaca. Las cochas, o mamacochas, consisten en depresiones o lagunillas artificiales de diferentes tamaños, por lo general entre 45 y 183 metros de diámetro y aproximadamente 1.20 de profundidad, para guardar el agua de lluvia y utilizar la humedad en los terrenos circundantes o intermedios de ellas. El uso de las cochas, sus formas, variedad, sistemas de drenaje, dimensiones y concentración significan una clara manifestación del increíble manejo tanto de la naturaleza de los suelos como de la mecánica hidráulica y de los procesos de cultivo. Las cochas sirven también como abrevadero de animales. Actualmente se utilizan en la zona de puna y constituyen una forma intensiva del uso de la tierra para el cultivo de productos agrícolas como de forraje para el ganado. En el departamento de Puno, entre los ríos Azángaro y POucara, se encuentra una concentración de aproximadamente 20 mil cochas en 528 kilómetros cuadrados. No obstante, su aprovechamiento dista mucho del de los tiempos prehistóricos, no sólo por la pérdida de tecnología sino también por la desarticulación del sistema social que les sirvió de base.

Así como en Mesoamérica, en la Región Central Andina se utilizaron camellones o waru-waru, campos de cultivo elevados que se levantaron artificialmente para mejorar el drenaje, lograr variables climatológicas y microambientales a fin de mejorar el rendimiento del suelo controlando la humedad; pero, sobre todo, para la recuperación de terrenos pantanosos y para evitar los daños por exceso de lluvias; en otros casos, para conservar el agua estacional y distribuirla después. Smith, Denevan y Hamilton han calculado un total de 82,026 hectáreas de camellones para la región del Altiplano peruano-boliviano. Ya Max Uhle mencionó el sistema de camellones en 1923 y después han sido estudiados por los investigadores mencionados, Smith, Senevan y Hamilton, así como por Guillet y últimamente por Erickson y Goicochea entre los más conocidos.

Otra técnica utilizada por los agricultores prehispánicos de las tieras altas fue la del puncu, que consistía en aprovechar el agua del deshielo de los glaciares alamacenándola en cuencas de recepción formadas por las propias morrenas y, en otros casos, en diques construidos de pirca. Esta técnica viene siendo experimentalmente rehabilitada sobre algunos vestigios en el valle del Alto Urubamba. En muchos otros lugares la tecnología del puncu significa la mejor respuesta en la alternativa entre la preservación de la fauna como de la flora naturales y la ampliuación de las tierras agrícolas mediante la quema y la tala de los bosques. La acumulación del agua en las partes altas en la época de deshielo está relacionada con las temporadas de siembra y regadío de los cultivos, a través de canales que la conducen a las tierras de cultivo en las laderas y partes más bajas de los valles.

Con estos sistemas y con otros que aún se desconocen, no cabe extrañarse cuando se advierte que antes de la conquista española el Perú tenía mayor capacidad aliemnatria que Europa, con más altos índices de calorías y también de proteínas, tanto por la calidad como por la cariedad de productos alimenticios. De hecho, como lo afirma un investigador tan serio como Noble Cook, las poblaciones del Área Central Andina estuvieron mejor alimentadas que las de Europa Medieval.

Naturalmente, la base de todos estos sistemas y mecanismos a través de los cuales el hombre andino logró arrancar sus secretos a la anturaleza y consolidar sus tecnologías, estuvo sustentada por la organización social y las formas por las que el aparato del Estado y los sistemas de control social consiguieron optimizar el aprovechamiento de la fuerza laboral de la población.

Almacenamiento y conservación de alimentos

Otro aspecto más que importante, esencial, de la tecnología andina prehispánica es el que se refiere al almacenamiento y conservación de alimento, puesto que no sólo sirvió, obviamente, para asegurar el consumo futuro de los individuos, sino que todo el sistema político y económico de las sociedades que alcanzaron mayor desarrollo estuvo sustentado en dos principios fundamentales de interacción: el de reciprocidad y el de redistribución. Como se sabe, el desarrollo socioeconómico en el Perú antiguo no estuvo referido al sistema monetario ni al de economía de mercado, sino a estos dos principios más directos, dentro de los que tuvo papel primordial la redistribución de alimentos.

En cuanto al almacenamiento, se trata de una tecnología de las más antiguas, desarrollada ya en los tiempos precerámicos. En el sitio tantas veces mencionado, de Los Gavilanes, en Huarmey, además de maíz temprano, encontró Bonavía las estructuras que lo contenían y que no habían sido antes estudiadas con mayor detenimiento. Sólo allí este arqueólogo encontró 47 estructuras, depósito para almacenar maíz, lo cual como él mismo concluye: "se trata de un verdadero sistema que permitía guardar ingentes cantidades de grano de esta planta". Recubiertos de guijarros, estos depósitos eran utilizados ya en el Precerámico Final peruano, hace 4,000 años, aunque el conocimiento del uso del maíz en la zona se remonta a unos mil años más.

El estudio de estos depósitos, sus dimensiones, correlaciones, así como las inferencias de tipo estadístico permiten ampliar el conocimiento acerca de la agricultura temprana, la demografía de la región y, sobre todo, del superávit que se almacenaba por tiempo indeterminado, lo cual debió permitir un significativo control de los recursos.

De épocas más tardías se hallan infinidad de depósitos, prácticamente junto a todo asentamiento. Son muchas las descripciones arqueológicas y corresponden a todas las épocas, pero cuando mejor se aprecia sus funciones y características es bajo la dominación incaica.

Estos depósitos tuvieron diversos nombres, pero genéricamente se los conoce bajo la denominación quechua de collas o pirhuas. Estuvieron distribuidos estratégicamente en los lugares desde los cuales se controlaba la redistribución de los productos en ellos almacenados. El mayor número y los más grandes estaban en las "cabezas de provincia" como fueron: Quito, Tumibanba, Cajamarca, Huamachuco, Huánuco-Pampa, Jatunjauja, Pumpa o Bombón, Huaytará, Vilcashuamán, Ollantaytambo, Jatuncolla, en la sierra, y en la cposta Tambo Colorado, Chincha, Cajamarquilla, Armatambo, Paramonga, como los más importantes; pero los hubo también en otras llactas y centros administrativos de segunda importancia como Carengues, Caxas, Poechos, Incahausi, Ayaviri, Incarajay, y así en otros centros de redistribución de distintas categorías que cubrían todo el Tahunatinsuyo.

En Huánuco-Pampa, uno de los centros administrativos del Imperio, encontró Craig Morris más de dos mil collcas de diferentes formas y tamaños, con muy especiales características y un increíble grado de sofistificación relativa al tamaño de las estructuras, a la naturaleza de los productos, a su ubicación, a los materiales con que fueron revestidos, a sus formas, inclinación de los pisos para su manejo, a los ductos de ventilación, a la orientación de la spuertas, etc. todo lo que nos permite formarnos una idea general de las técnicas de preservación y del volúmen de la redistribución.

Cada centro administrativo representaba un modelo, según su jerarquía, semejante al Cusco, ciudad que llegó a ser una de las más grandes e importantes de su tiempo en el mundo entero.

Las collas fueon construidas teniendo en cuenta la naturaleza de cada producto: alimentos, ropa, armas, etc. con sistemas auxiliares de almacenaje. Así, por ejemplo, la coca era guardada en canastas de un tamaño determinado, lo mismo que el charqui o carne seca tanto de auquénidos como de aves (perdices, patos o palomas) que se conservaban en "petaquillas" de paja o madera, lo mismo que frutas secas y otros vegetales.

Estos depósitos de gran magnitud, distribuidos en todo el territorio, constituyeron el más importante apoyo logístico a la hueste hispana en el proceso de la conquista.

No se conoce todavía la significación cabal de estas tecnologías, pero tanto por los hallazgos arqueológicos como por las noticias de los cronistas y por la información etnográfica es evidente que se trata de un conjunto de técnicas que hicieron posible un sistema sorprendentemente eficaz de almacenaje y redistribución. Las más concidas son la deshidratación de los tubérculos y las carnes.

De la papa se preparaba el chuño, especialmente de las variedades de papa amarga (ruque) seleccionadas para el efecto, aunque se utilizaba toda la variedad de este tubérculo; además, como materia prima de el chuño eran aprovechadas todas las calidades de papa, incluso las descompuestas. El chuño, alimento nutritivo y de fácil digestión, es base de variados potajes de nombres y particularidades también diversos, según la región; pero el proceso de su preparación es complejo y requiere de sutiles procedimientos, que no vamos a pormenorizar ya que existen trabajos muy bien informados que a ello se refieren, como el de Ñorio Yamamoto o el de Mauricio Mamani, entre los más conocidos. Sólo cabe mencionar que cada clase de chuño exige diferentes maneras de procesamiento. Se preparan aún dos clases principales, chuño negro (ruque) y chuño blanco (tanta), y se puede utilizar la papa en procesos intermedios como la moraya para hacer potajes especiales.

También se deshidrataba, como hata ahora se lo sigue haciendo, la oca (oxalis tuberosa) del mismo modo que el chuño; al producto se denominaba caya, pero si el procedimiento sigue las fases de la moraya toma el nombre de umacaya.

Como ya lo hemos señalado, en estos últimos tiempos se ha despertado especial interés hacia el conocimiento de los recursos y tecnologías prehispánicas y ello va más allá del puro interés histórico, puesto que significa la posibilidad trascendental de resolver el más grave problema del país, como es el problema alimentario. En la alternativa de encauzar estrategas para enfrentarse a la necesidad capital de sobrevivir y desarrollarnos por nosotros mismos, se tiene que optar por un mundo que constituya la respuesta racional de desafío y gran parte de esa respuesta radica en la recuperación y aplicación de las tecnologías aborígenes. Rehabilitadas y perfeccionadas deben éstas ser completadas con tecnologías de otras culturas adaptadas a nuestros ecosistemas lo mismo que con las llamadas tecnologías "de punta"; no obstante, la base del desarrollo nacional -a la larga no hay otra salida- está en el aprovechamiento de nuestros propios recursos y posibilidades; en su conocimiento y administración con tecnología sustentadas sobre bases ecológicas; en el uso intensivo de la mano de obra local; en la dependencia cada vez menor de fuentes de energía controladas por otros países, en el uso de pequeñas fuentes renovables y no contaminantes; enla institución de formas y sistemas políticos que se apoyen en las comunidades locales y, finalmente, en clara conciencia histórica de lo que alcanzamos ser en una época, una civilización que frente al reto de uno de los medios más adversos en los que se haya desarrolado civilización alguna, logró excepcionales realizaciones en lo que respecta a la protección y seguridad de los individuos y de la familia por parte del sistema social.





sábado, 12 de noviembre de 2011

Teorìas antropològicas

TEORÍAS ANTROPOLÓGICAS


Por R. Arias

INTRODUCCIÓN

La antropología es una ciencia muy joven, sus orígenes están desde hace un par de siglos atrás. Es una disciplina social que estudia las relaciones a través de procesos culturales.

En este ensayo se abordaran las diferentes ideologías, pensamientos y escuelas que han propuesto diversos personajes. Primeramente, veremos la teoría evolucionista con sus autores correspondientes: Spencer, Lewis Morgan y Edward Tylor, donde analizare y criticare sus propuestas taxonómicas.

Enseguida la propuesta del particularismo histórico de Franz Boas en su intento de cientificar al estudio antropológico por medio del trabajo de campo o etnografía y la teoría particularista del desarrollo cultural.

Después, la teoría funcionalista de Malinowski y la funcionalista–estructural de Radcliffe Brown, donde se expondrá brevemente las propuestas pragmáticas para entender a la sociedad a través de sus componentes individuales y colectivas. Y la práctica del trabajo de campo como fundamental de estas investigaciones.

Continuamos con el estructuralismo liderado y propuesto por Claude Levi Strauss y su concepción de la sociedad totalmente radical a sus antecesores. Es Strauss un verdadero científico que parece ofrecer una de las teorías más razonables y aceptables para la explicación de la sociedad.

Prosiguiendo con la teoría interpretativa de la cultura del filosofo Clifford Geertz y su concepción de los símbolos y significados de los actos humanos. En esta teoría se analizara la concepción de Geertz referente a los hechos sociales.

Al final se expondrá y criticara brevemente sobre dos estudios específicos de la antropología social, estos son: la antropología urbana y la antropología política; la primera dedicada a descubrir la nueva cultura que se crea en las ciudades por la interacción de diversos grupos étnicos; y la segunda dedicada al estudio del poder en las sociedades especialmente de la política y de lo político.

Todo el anterior proceso es resultado del desarrollo de la concepción de la cultura que nos ofrece la antropología y se trata de abarcar lo más posible, para entender su esencia, aunque sea generalmente. Ya que estoy convencido de que la antropología hay que estudiarla más profunda para poder descubrir la riqueza intelectual y espiritual que posee.

EVOLUCIONISMO

La teoría evolucionista nos trata de dar a explicar la situación actual de la sociedad, los pioneros de esta teoría como son Herbert Spencer, Lewis Morgan y Edward Tylor que se apoyaron en datos de dudosas fuentes y prejuicios individuales.

Dando como resultado obras como The principles of sociology (1864) de Spencer, que su obsesión fue explicar la naturaleza por medio de una analogía con un organismo biológico como base para el entendimiento del globo social. Para lo cual invento el término “supervivencia de los más dotados” como parte de su concepción clasificatoria.

El evolucionismo unilineal de Morgan donde se concluía que cada sociedad debía pasar por un mismo proceso evolutivo para poder alcanzar la llamada “civilización”. Para la cual hizo una taxonomía discriminante y racista de los seres humanos. Morgan considera a la tecnología y la economía para entender a la sociedad, la cual podemos encontrar en Ancient Society (1877) donde se atreve a expresar su pensamiento de las etapas evolutivas como son salvajismo, barbarie y civilización. Que no son más que muestras de la distinción de los seres humanos y un intento por considerar a la comunidad europea como la sociedad civilizada.

Tylor en su obra Primitive Culture (1871) expone que a partir del desarrollo de un cultura como evolución. Toma en consideración la parte de la religión de las sociedades como animismo, politeísmo y monoteísmo.

Las teorías evolucionistas de estos tres personajes son perjudiciales e inadmisibles para el pensamiento actual. Ya que expusieron sus pensamientos sin tomar en cuenta el conocimiento académico base para proponer sus hipótesis. Inclusive estos tres autores no tenían un conocimiento mínimo académico en la materia.

El evolucionismo trata de ofrecernos un camino fijo a seguir para llegar a la civilización, que estos autores entendían por civilización a una supuesta cultura desarrollada. Sus ideas raciales, taxonómicas y progresivas no son hoy fundamento para entender a la sociedad.

Actualmente tenemos un problema con las comunidades del planeta, que nos ha llevado a hacer una clasificación de países desarrollados y subdesarrollados, o con una visión esperanzadora: en vías de desarrollo. Esta clasificación nos lleva únicamente a la distinción por medios materiales. Pero olvidamos algo muy importante nuestra mente, todos los seres humanos somos capaces física e intelectualmente de superarnos y obtener un conocimiento mayor, este conocimiento debe de ser principalmente de la razón del ser social del cual somos parte.

No debemos de seguir haciendo diferencias de niveles del supuesto “desarrollo social” a través de medios netamente materiales. Lo que rescataría de esta propuesta evolucionista es que el inicio de la antropología social a manera del primer paso para todo el proceso de la teoría antropológica.

PARTICULARISMO HISTÓRICO

Esta nueva propuesta teórica, va totalmente contra la práctica comparativa de Spencer y la taxonomía del evolucionismo. Franz Boas intenta realizar un trabajo más cercano a la realidad, por lo que se empeña a hacer trabajo de campo o más conocidocomo etnografía. De igual forma expone las limitaciones del método comparativo, sobre todo en analogías; donde Boas mantiene su posición al afirmar que no es posible explicar todas las culturas por la similitud de la mente humana.

Define Franz Boas, que todas las culturas son iguales y que no existen culturas inferiores y superiores.

La denominación de particularismo histórico es porque según Boas, cada cultura de una comunidad es particular y está en esa situación debido a su propia historia, entonces cada cultura se desarrolla a su propio ritmo en su mismo espacio. Esta propuesta me lleva a considerar a que Boas tenía un pensamiento etnocentrista, ya que a su juicio todo giraba alrededor de una cultura, es entonces afirmar que todas las sociedades o comunidades se consideraran el centro del universo.

Es fundamental mencionar también una pequeña contradicción al hablar del relativismo cultural, que Boas no cree y niega que haya una cultura que sea universal y absoluta; es decir que todas las sociedades tengan que seguir un proceso para llegar a ser consideradas “civilizados”.

Si bien es cierto, Boas aporta a la teoría antropológica, pero se limita de igual manera a la teoría evolucionista, al tratar también de explicar la situación actual

de la sociedad. No podemos explicar a una cultura si tomamos en cuenta solos

los factores particulares; sino que debemos de tomar en cuenta los factores exteriores y el entorno en el cual interactúan. Entonces es difícil encontrar una cultura tan particular como propone Franz Boas, lo que si estoy de acuerdo con Boas es que es el primero en descartar una taxonomía racial como las propuestas marginalistas del evolucionismo.

Simplemente el particularismo histórico no es aplicable hoy día.

FUNCIONALISMO

El funcionalismo, la cual entiendo por una teoría pragmática que pretende explicar las relaciones sociales a partir de las funciones y actividades que realizan los individuos.

Las funciones que realiza cada persona van a determinar a la sociedad; según uno de los expositores del funcionalismo, Bronislaw Malinowski. Pero para comprender esta nueva propuesta tenemos que hablar de Radcliffe Brown y del llamado funcionalismo-estructural. Cuando hablamos de estructura hacemos referencia a un organismo compuesto de diversas partes o unidades que tienen funciones específicas.

Si consideramos a la sociedad como estructura, las unidades serian las personas, quienes realizan un sin fin de actividades y entonces están interrelacionados y estas funciones determinaran a la estructura. Brown menciona que una estructura no se modifica por el cambio o reemplazo de sus unidades, entonces la estructura permanece y es la que importa. Pero estos autores nos plantean la idea de que todos los componentes de la estructura están integrados; es decir se interactúan y relacionan armoniosamente.

Esta teoría parte de las actividades de los seres humanos, que como parte de la sociedad no están completamente integrados y relacionados a las necesidades sociales colectivas. El funcionalismo trata de representar estas funciones por medio de las instituciones que no siempre están colaborando a las necesidades y están internamente afectadas, entonces nunca vamos a encontrar a una institución estructurada.

En una sociedad tan compleja como la del siglo XXI es difícil tratar de integrar todas las funciones en la estructura y mucho menos decir que están proporcionadas. Esto no significa que estructura y funciones no existan; existen, pero no como la realidad que tratan de imponer y hacernos creer los funcionalistas. No siempre todas las actividades que realizamos los seres humanos están en interacción hacia un fin social, sino que muchas de nuestras actividades están orientadas a afectar a la sociedad y destruirla. Entonces no existe un funcionalismo neto de la sociedad y mucho tratar y aventurarnos a explicar la esfera social. En un principio de la teoría funcionalista parece ser la correcta o la más adecuada, pero no es así. La cultura no es solo los hechos pragmáticos sino también los hechos intangibles donde las personas representamos en papel importante. La intención no es hablar materialmente, es hablar también espiritualmente de la esencia de la cultura como producto de la mente humana.

ESTRUCTURALISMO

La teoría estructuralista la cual representa Claude Levi Strauss, es diferente a la de los funcionalistas a pesar que se maneja el término: estructura. La diferencia está en que la esencia del estructuralismo es que la estructura se encuentra en la mente y no en la estructura social como manifiesta el funcionalismo. Entonces hacemos referencia a un consiente o subconsciente del pensamiento humano, el cual permite hacer uso de la razón. El pensamiento esta ordenado y se requiere de un esfuerzo intelectual, a través de la utilización del pensamiento para que sea a partir de la razón podamos entender a la cultura y a la sociedad. No intento exponer un relativismo del pensamiento humano, sino; que nuestra mente crea un conocimiento capaz de reflejarse en la cultura que hemos hecho. Nuestro cerebro es semejante físicamente hablando; pero es la razón que va a diferir entre los individuos ya que no todos pensamos igual. Podemos tener fines comunes para lo que necesitamos de un acuerdo entre las personas y que las diferencias del razonamiento se reduzcan lo más posible para alcanzar las metas sociales.

Con esta propuesta permite acomodar a los seres humanos en un nivel balanceado donde la taxonomía social a dejado ser importante y ha sido desplazada completamente, por el conocimiento sapiente de la mente humana. Todos los seres humanos pensamos desde que se defino el homo sapiens sapiens, por lo que no se puede llevar a cabo una clasificación del ser social como “primitivos” o “civilizados” solo por el lugar donde habitan o el tiempo en el que habitaron una zona. Ya que si hablamos de época antigua donde los seres humanos podían ya razonar igual que nosotros hoy día, y es importantes acabar con la taxonomía selectiva del decadente evolucionismo, ya que no hay diferencias en la estructura de la mente humana.

La estructura está construida en nuestra mente y la expresamos por medio de códigos binarios: bueno-malo, blanco-negro, duro-suave, etc. Dichos código son resultados para la representación del raciocinio en la sociedad, las imágenes que están ya formuladas en nuestro pensamiento la decodificamos en la realidad. Como seres humanos no podemos guardar estos códigos en el razonamiento, si no que las trasladamos a nuestras actividades cotidianas.

El estructuralismo permite analizar la cultura y la sociedad a partir del pensamiento y es ahí, en la mente; donde todo lo que identificamos por cultura se ha producido. Esta propuesta no es subjetiva; es todo lo contrario: objetiva ya que su fin es descubrir la realidad social que es compleja de comprender.

DESCRIPCIÓN DENSA

Esta nueva propuesta de 1993 aproximadamente es producto del conocimiento y la forma en que Clifford Geertz tenía sobre la vida y la cultura. En sus escritos hace valer su ilustración en filosofía, que nos hace exponer su teoría desde un punto descriptivo de los hechos sociales.

La descripción que nos propone Geertz es que el antropólogo tiene que hacer una descripción de la cultura a través de los símbolos y significados. Y ratifica especialmente en la etnografía, el antropólogo cuando estudia aun pueblo hace etnografía, pero esta etnografía es en muchas ocasiones de una descripción superficial que solo observa datos, anécdotas y relaciones narrativas las cuales solo nos cuentan que está ocurriendo, pero no nos responden el porqué ocurre y él para que ocurre.

Es entonces que la etnografía debe hacer una descripción e interpretar a los actos sociales mediante la interpretación de los símbolos y sus significados para cada individuo que forma parte de la sociedad.

El antropólogo tiene la tarea de buscar los símbolos e interpretarlos, tiene que buscar significados que ayuden a darle sentido al mundo y a la vida. Y tiene también la tarea difícil de leer, traducir e interpretar a la cultura de la sociedad, cosa que en su totalidad es imposible pero se puede hacer en gran mayoría.

La concepción de Geertz sobre las expresiones de la cultura es aceptable, porque justifican los hechos sociales. Sin embargo podría caer en un relativismo estándar para la sociedad. En lo que no es siempre aplicable ya que hay que tomar en cuenta otros factores de expresión.

A diferencia de Strauss, Clifford Geertz critica que la estructura está en la mente, aunque tampoco lo descarta, para decir entonces que la cultura es un conjunto de símbolos con un significado social y colectivo.

Nuestros actos son símbolos que tienen una finalidad, llevan un significado y las otras personas las interpretan para poder entendernos. Y se puede decir que este tanto es una forma de vivir como una forma de la interpretación de la cultura. Y loque la antropología tiene que hacer una descripción densa de nuestras relaciones humanas. La descripción densa esta en busca del fondo y no de la superficie cultural que poseemos, para alcanzar este objetivo es necesario hacer un gran esfuerzo intelectual que nos permita comprender a la sociedad, el mundo y darle sentido a nuestra vida.

ANTROPOLOGÍA POLÍTICA

En el estudio de la sociedad que hace la antropología no se podía escapar a la política. Es la política parte fundamental en la estructura social de la organización y mantenimiento mismas. En la cultura siempre vamos a encontrar seres humanos organizados comúnmente llamados sociedades. En estas sociedades donde siempre va haber un líder que corresponda a los intereses de sus gobernados.

La antropología tendrá como objetivo escribir y exponer las relaciones sociales que se dan en la cuestión del poder en las personas que aspiran a ocupar un cargo público. La política siempre será característica de un acto público que conlleve a involucrar una cantidad de personas y no de carácter individual.

Por política hay que entender a las acciones más practicas de las cuestiones publicas y la forma en que la sociedad se organiza ya sea a través de un estado, una junta colegiada etc. En la cual se pueda apoyar para su beneficio común. Y lo político seria los medios y apoyos para que se alcance la realización de la política.

La situación del poder no necesariamente la podemos constar de un estado,

si no en una familia, en la iglesia, en una empresa, en un salón de clase; donde haya una persona o un grupo de personas tiene el control sobre el resto de las personas, están tienen que someterse al régimen gubernamental.

Llegar al poder es una cuestión de actitud y uso del esfuerzo intelectual, sobre el uso de la fuerza. Por lo que quienes llegan al poder es mas por viveza que por uso de la violencia.

La cuestión política hay que decirla no es armoniosa con sus integrantes, políticos y gobernados. Ya que en la mayoría de sus acciones los políticos imponen sus intereses personales sobre los intereses colectivos.

Se supone que la política debe a ser utilizada para obtener metas comunes a beneficio de la sociedad, pero lamentablemente los únicos beneficios son de la clase política y de los políticos.

Es necesario el estudio de la política por parte de la antropología, ya que es la disciplina antropológica quien nos dará a conocer la verdadera esencia de lo que se llama cultura política, que generalmente encontramos en comunidades indígenas con sus gobiernos tradicionales. Y no la politiquería populista y descalificadora de los partidos.

ANTROPOLOGÍA URBANA

La cultura que se ha desarrollado en la ciudad es resultado de la convivencia e interacción de varios grupos étnicos. La antropología se aventura para descubrir la cultura que existen en las ciudades.

Hace uso de la metodología etnográfica para descubrir a ciertos grupos sociales que viven en las ciudades, por ejemplos obreros, pobres, ricos, organizaciones de jóvenes: skatos, punk etc.

Donde la cultura es muy diferente a la sociedad rural. Diferente en el sentido de forma de vida, no de superioridad, que no preste a mal interpretaciones.

La antropología actualmente ha apoyado a entender los problemas sociales que aquejan a las ciudades y ayudar a resolverlos en conjunto con otras disciplinas y ciencias al beneficio de la sociedad. Esta es una de las grandes virtudes que nos proporciona la antropología social. Tales problemas como migración, pobreza urbana, salubridad, socialización, educación que está dando por la acumulación de las personas en las grandes ciudades.

Y la antropología tiene que exponer todas la expresiones de la cultura urbana, como; música, arte, grafitis, lenguaje vulgar o coloquial, etc. Que nos habla de una forma de vida. Una forma de vida intercultural.

CONCLUSIONES

Este pequeño ensayo fundamentalmente me ha servido para comprender a la sociedad y su cultura, para entendernos entre seres humanos. El hecho de conocer generalmente de que trata a la antropología y para que nos pueda ser útil es importante más para nuestra vida.

En el evolucionismo por ejemplo, no estoy de acuerdo ya que es la esencia de la diferenciación entre los mismos seres humanos, pero es necesario considerar que fue la primera escuela, si a si se la puede llamar, para el inicio de las teorías y propuestas de la antropología.

De igual forma comparto algunas ideas de Franz Boas, en su ataque al evolucionismo en el cual él propone que todas las sociedades somos iguales en el sentido de que no existen seres humanos superiores a otros. Ya que nuestra composición física es similar. Pero es prudente decir que las únicas diferencias entre los seres humanos son los hábitos y formas de vida.

Esas diversas formas de vida no pueden conformar a una estructura donde todo parece estar íntimamente integrado e interactúan armoniosamente como proponen los funcionalistas, esas diferencias provocan conflictos y violencia entre la personas. Así que los funcionalistas basándose en ctividades individuales para formular una estructura no son aceptables.

Para llevar la cultura a una situación superior, Strauss nos plantea a su estructuralismo de la mente humana, que es esta última, la mente donde todo lo que hoy se conoce como cultura, la productora del conocimiento, es entonces la mente humana el semillero de la cultura que nosotros poseemos. Pero todo lo que nosotros hacemos tiene un porque, un objetivo que nosotros podemos descubrir a través de la interpretación de los actos. Según la propuesta de Geertz, los símbolos poseen un significado para la sociedad y para entenderla hay que hacer una descripción densa como Geertz nos propone.

Por último se vieron dos de las antropologías especiales como la antropología política, y la urbana, las cuales se dedican a estudiar relaciones especificas dentro de la sociedad.

Como anteriormente hice mención a la antropología no se la podía escapar estas dos situaciones, la política y lo urbano. Y así hay varias como la religión, la aplicada, de la pobreza, etc. Por lo que espero que nos deje algunos temas a las demás ciencias sociales y que no vayan a cometer el error de tratar de explicarlo todo porque es sencillamente imposible.

Me gustaría una antropología que no dependa de la sociología por ejemplo ya que esto le puede ocasionar un gran desprestigio.

Y que la antropología social en base a sus teorías pude justificar o llegar a legitimar ciertas diferencias sociales de personas, es lo que temo. Entonces es momento de esperar que nos depare la antropología como emocional y material; lo material es lo importante para mí persona.

“No hay que llamar ciencia más que al conjunto de formulas que siempre tienen éxito. Todo el resto es literatura” Paul Velery.

Bibliografía

Boas Franz (1992) Las limitaciones del método comparativo en la antropología. En. Bohannan Paul y Marx Glazar. Antropología

Lecturas. Madrid. Mac Graw Hill.

García Canclini, Néstor (2005) La antropología urbana en México. México. CONACULTA UAM. FCE.

Geertz, Clifford (1995) La interpretación de las culturas. Gedisa, Barcelona. Capitulo Descripción Densa, hacia una teoría interpretativa de la cultura. Pp. 19-40.

Marc, J. Swatz, Víctor W. Turnet y Arthur Tuden (1994) Antropología Política una introducción. En: Alteridades sobre el conocimiento antropológico, No. 8. UAM-Iztapalapa. México. Pp. 101-126.

Mair, Lucy. (1988) Introducción a la antropología social. Madrid. Alianza Editorial.

Malinowski, Bronislaw (1986) Objeto, método y finalidad de esta investigación. En: Los argonautas del pacifico occidental. Barcelona. Ediciones Península.

Morgan, Lewis. (1992) Ancient Society En. Bohannan Paul y Marx Glazar. Antropología Lecturas. Madrid. Mac Graw Hill.

Radcliffe Brown, Alfred R. (1975) Estructura y función en la sociedad primitiva. Barcelona. Ediciones Península.

Sirani Salazar, Lucia. (2007) De la mentalidad del hombre primitivo a El pensamiento Salvaje. Reflexiones sobre la obra de Claude Levi-Strauss. En: Bricolage, revista de estudiantes de antropología social y geografía humana. Año 5, No. 13. Pp. 6-10.

Spencer, Herbert. (1992) The principles of sociology En. Bohannan Paul y Marx Glazar. Antropología Lecturas. Madrid. Mac Graw Hill.

Tylor, Edward B. (1992) Primitive Culture En. Bohannan Paul y Marx Glazar. Antropología Lecturas. Madrid. Mac Graw Hill.





Los tùneles de los dioses

Los túneles de los dioses

EN EL OMBLIGO DEL MUNDO

Por: R. Arias


Una de las más desconcertantes y antiguas leyendas de Cuzco es la que se refiere a la existencia de una red de extensos túneles construidos en tiempos de los incas, y aún antes de estos, y que según la creencia popular recorren buena parte del extenso territorio peruano, adentrándose en países vecinos como Ecuador o Brasil.

De hecho, estas leyendas apuntaban a unas galerías artificiales (conocidas con la palabra quechua chinkana, que significa “laberinto”)por donde los incas burlaron a los invasoresespañoles, haciendo desaparecer buena parte de las riquezas auríferasde su imperio. Tampoco puedo dejar de referirme al hecho de que todos estos relatos, transmitidos oralmente desde los tiempos de Pizarro, señalaninequívocamente a un lugar concreto como el punto de partida de este sistema de túneles: el templo del Sol o Coricancha, cuyos restos se conservan parcialmente en el centro mismo de Cuzco, absorbidos por los más recientes muros del convento cristiano de Santo Domingo.

En el pie del templo, asentado sobre sillares incas pulcramente tallados, aún se ve el antiguo esplendor del lugar. Sobre esos bloques encajados milimétricamente entre sí, formando una suerte de puzle indestructible, se levantan los toscos muros españoles, de paja y barro, quebrados mil veces por la intensa actividad sísmica de la región. Pero eso no sucede con las paredes incas. Los muros que se pueden admirar descansan sobre gruesos y macizos bloques de andesita que reposan, a su vez, sobre una fina película de arena de playa que los desliza al compás de cualquier terremoto, impidiendo su caída o su rotura.

Quienes visitan hoy esos “muros bailarines” sienten la misma estupefacción que hace cinco siglos se apodero de los invasores europeos, y terminan preguntándose qué clase de tecnología se empleó para cortar, transportar, encajar y moldear —a veces con precisión de cirujano— piedras de materiales muy duros en tamaños no pocas veces ciclópeos.

Sin embargo, los muros del templo del Sol sorprenden aún más cuando se sabe que durante el periodo de máximo esplendor del imperio inca no estaban desnudos, sino que “todas las cuatro paredes del templo —según refirió Garcilaso de la Vega, el Inca, a finales del siglo XVI— estaban cubiertas de arriba abajo de planchas y tablones de oro”. Y añade un detalle extra especialmente significativo: “En el testero que llamamos altar mayor—escribió— tenían puesta la figura del Sol, hecha de una plancha de oro, el doble más gruesa que las otras planchas que cubrían las paredes. La figura estaba hecha con su rostro en redondo, y con sus rayos y llamas de fuego, todo de una pieza, ni más ni menos que la pintan los pintores. Era tan grande que tomaba todo el testero del templo de pared a pared” .

Estos y otros atributos (como su jardín decorado con estatuas de animales, personas y plantas de oro macizo, sillones y esculturas de los doce reyes incas del mismo metal precioso) indicaron claramente a los primeros españoles en llegar a Cuzco, que aquél recinto era el centro del Tahuantinsuyu. El objetivo a conquistar y abatir.

DESAPARECE UN GRAN TESORO, NACE UNA LEYENDA

Pero los hechos son los hechos. En enero de 1533 las operaciones militares españolas en nuestro territorio alcanzan su momento más dramático. El soberano local Atahualpa, prisionero ya de Pizarro y sus hombres, promete pagar un cuantioso rescate por su libertad que se fija en ochenta y ocho metros cúbicos de oro macizo, amén de otras riquezas igualmente inestimables. Para conseguir el oro y ganar tiempo a sus captores, Atahualpa permite que tres españoles —

Martin Bueno, Pedro Martin y uno de los Zarate del grupo de Pizarro— entren en el Coricancha y tomen del recinto sagrado el importe del rescate. De hecho, ellos tres fueron los últimos en ver este recinto en toda su majestad antes de proceder a arrancar setecientas planchas de oro, de dos kilos de peso cada una, y arrebatar de sus nichos cetros y máscaras doradas a las momias de los reyes que precedieron a su rehén.

A pesar de la fortuna recaudada, parece que el importe fijado para su rescate no se cumplió en su totalidad, lo que sirvió a Pizarro de excusa perfecta para ordenar la ejecución del gran inca para el atardecer del 24 de junio de 1533 . Pizarro, por lo que pude averiguar, no escogió al azar aquella fecha, sino que la revistió de un inteligente dramatismo ritual que desarmó al imperio. Y me explico: justo alrededor de esa fecha, los incas celebraban la fiesta del Inti Raymio del “nacimiento del Sol”, ya que era entonces cuando después del progresivo debilitamiento del astro rey debido a la estación invernal, éste comienza a tomar fuerza de nuevo bendiciendo con su calor los cultivos del imperio. Así pues, ajusticiando al

“hijo del Sol” en fecha tan señalada, justo cuando su “padre astronómico” estaba a punto de renacer, se asestaba, simbólica peroefectivamente, un golpe mortal a la esencia del Tahuantinsuyo. Pizarro acertó. Tras dar muerte a su noble prisionero en los días del solsticio, el invasor regresó a Cuzco, que tomo sin apenas resistencia, con la idea de terminar de saquear las enormes riquezas que aun dejaron los españoles en el Coricancha. Los tres emisarios de Pizarro no pudieron cargar con las estatuas del jardín real o con el enorme disco de oro macizo que daba nombre a aquel recinto sagrado. Sin embargo, a pesar de que sus hombres tuvieron ocasiónde saquear nuevas riquezas, las piezas más codiciadas habían desaparecido de su lugar. No en vano otro cronista, Cristóbal de Molina, escribió en 1553 respecto del disco solar que “este Sol lo escondieron los indios de tal manera que hasta hoy noha podido ser descubierto”.

Fue justo entonces cuando comenzó a especularse con la idea de que las piezas más valiosas y sagradas del oro inca habían terminado en salas subterráneas a las que se accedía a través de largos túneles secretos. A esta leyenda contribuyo sobremanera un príncipe local llamado Carlos Inca y descendiente directo de HuaynaCapac, al confesar a su esposa españolaMaría de Esquivel que pese a la pobreza a la que le habían reducido los conquistadores, él era másrico que todos los invasores de ultramar juntos y custodio del más valioso tesoro de la Tierra.

Incrédula, María de Esquivel consiente ser vendada por su marido y conducida desde el palacio de Colcampata a unos subterráneos donde, bajo la débil luz de un farolillo, contempla extasiada las estatuas doradas de todos los emperadores incas, que tenían el tamaño aproximado de un niño de doce años, así como un numero impreciso de vasijas de oro y plata, cántaros, morteros, ollas, escudillas y almireces. No tardo la buena esposa de Carlos Inca en delatar a su marido a las autoridades, quizá frustrada por no poder hacer uso de esas riquezas, aunque para cuando los españoles quisieron prenderle, el descendiente del Inca había huido ya rumbo al último reducto secreto de sus antepasados: Wilca Pampa.

Sin duda, este y otros relatos posteriores terminaron por asentar un mito que hoy es ya inamovible: que el túnel que conduce al tesoro inca parte del Coricancha y tiene una de sus salidas en las cercanías del majestuoso Sacsayhuaman, más concretamente en un lugar conocido como la Chinkana Grande.

EL CAMINO EVIDENTE

La Chinkana Grande en la actualidad no es más que un agujero que se adentra escasos metros bajo una colosal piedra tallada y que termina en un descorazonador fondo de escombros y tierra. En 1989 el popular divulgador Fernando Jiménez del Oso trato de filmar esta entrada, pero fracasó en su empeño debido a lo angosto del recorrido y a lo inútil de la empresa, ya que a mediados de este siglo las propias Fuerzas Armadas peruanas se encargaron de cegar aquella chinkanae impedir el paso de curiosos y buscadores de tesoros. Y no gratuitamente. Al parecer, aquella boca “natural” daba entrada a una intrincada red de pasadizos laberinticos que han hecho fracasar, una tras otra, todas las tentativas por entrar en ella. O casi. En torno a 1700 se produjo el más exitoso de estos intentos. Según cronistas locales como Alfonsina Barrionuevo y algunos relatos transmitidos de generación en generación en el Cuzco moderno, un grupo de personas se adentró en el interior de la Chinkana Grande en aquellas fechas, con la intención de ubicar de una vez por todas el tesorode Atahualpa. La fortuna les acompañósolo a medias, ya que del grupo únicamente uno logro salir con vida del subsuelo, emergiendo por debajo del altar mayor de la iglesia de Santo Domingo (...)allí donde en tiempos de Pizarro —lo dije ya— se elevaban los muros de la Coricancha. La milagrosa reaparición del “cazatesoros”sucedió un 24 de junio,fecha —como ya estará intuyendo el atento lector— nada casual. Pero falta un detalle importante: el superviviente (cuya identidad es referida con contradicciones, según sea la fuente consultada) trajo consigo una mazorca de maíz de oro puro, obtenida sin duda de los objetos queun díaacogió el jardín de la Coricancha. Aquella mazorca fue fundida de inmediato y vertida en un molde para elaborar una nueva corona para la Virgen.

Si bien los detalles de esta historia son confusos, no sucede lo mismo con el trasfondo de esta narración. Otro relato, fechado en 1814, confirma algunos detalles. En esa fecha aparecieron las últimas noticias que pudo recoger del tesoro, gracias a don Mateo GarciaPumakahua, otro descendiente de los incas y “conspirador” que por aquel entonces preparaba una sublevación general contra los reales ejércitos asentados aún en nuestro territorio. Mientras este ultimaba los detalles de su golpe —que, por cierto, fracasó estrepitosamente al año siguiente, se vio obligado a mostrar a su coronel Domingo Luis Astete parte del tesoro inca y convencerle de que la causa independentista contaría con fondos económicos suficientes para consumar una revolución.

Pumakahua condujo a Astete vendado a través de la plaza de Armas de la ciudad, luego flanquearon un arroyo —posiblemente el Choquechaca— y tras mover unas piedras bajaron por un camino escalonado hasta el subsuelo de la ciudad. Una vez allí, con los ojos bien abiertos, Astete contemplo unas riquezas que le dejaron sin habla: enormes pumas de champi con ojos de esmeralda, ladrillos de oro y plata y mil y una piezas y ornamentos paganos de valor incalculable. Hay un detalle extra de aquel momento: mientras Astete contemplaba el tesoro, oyó nítidamente como el reloj de la catedral daba las nueve de la noche. Es decir, el lugar no podía estar lejos de aquella.

MI INVESTIGACION

Con aquella información ya en nuestra mesa, trazo un plan de trabajo. En realidad, no me interesa mucho el tesoro. Lo que yo busco es confirmar la existencia de esos túneles y demostrar que podían pertenecer a una red de galerías mayor, que tal vez cruzaba toda la región andina. Unos túneles que, de descubrirse, nos confirmarían algo que intuía desde hacía tiempo: que hubo una civilización capaz de trazar enormes caminos subterráneos, de enorme complejidad y diseño.

El último detalle del “caso Astete” me alertó acerca de la existencia de un túnel que discurría entre la Coricancha y Sacsayhuaman y pasa por las proximidades de la catedral. Entonces disponemos, pues, de tres puntos que podrían servirnos para suponer cuál podría ser el trazado de esa galería y buscar sus entradas.

Y entonces surgió una enorme sorpresa.

Utilizando una fotografia de las Fuerzas Aereas peruanas podemos ver que la catedral, el Coricancha o convento de Santo Domingo y la Chinkana Grande de

Sacsayhuaman podían unirse con una solo línea recta (...) ¡qué atravesaba las principales iglesias de Cuzco!

Todos los templos, excepto cinco, se alineaban sobre esa recta.

Estamos, pues, ¿ante un túnelrectilíneo trazado sin desviarse un grado, bajo tierra, en tiempos previos a Pizarro? .¿Y por quédiscurría bajo las iglesias de la ciudad?

Al último interrogante no tardamos en encontrarle respuesta. Y bien simple, por cierto. Aquellas iglesias —San Cristóbal, catedral, Santa Catalina, convento de Santo Domingo y capilla de Santa Rosa— seconstruyeron sobre antiguos templos incas, lo que demostraba que estos marcaron la ruta subterránea en tiempos remotos, tal vez abriendo puertas a su interior.

La idea es emocionante. Y aúnmás cuando encontramos una cita de un jesuita anónimo de principios del siglo XVII, que hizo una observación complementaria a este descubrimiento:

“La célebre cueva del Cuzco que los indios llaman chinkana la hicieron los Reyes

Incas muy profunda y atraviesa toda la ciudad por en medio, con su boca o entrada en la fortaleza de Sacsayhuaman, y baja de lo alto por el lado del cerro donde está la parroquia de San Cristóbal, y por muchos estados de hondura va a dar y salir a lo que ahora es Santo Domingo, que, como queda dicho, era el famoso templo de Coricancha. Dicen todos los indios de quienes me he informado que hicieron los incas esta cueva tan costosa y trabajosa para que en tiempo de guerra, cuando los reyes estuviesen en Sacsayhuaman o fortaleza con toda su gente y ejército, pudiesen, con seguridad y sin ser sentidos, ir a su Templo del Sol y adorar a su ídolo Punchau.”

A decir verdad, fueron insinuaciones como éstas las que provocaron emprender una investigación sobre este túnel en toda regla.

El profesor Vicente ya había hecho parte del trabajo en 1993, confirmando la existencia de una cámara semisubterránea bajo el altar mayor de la iglesia de Santo Domingo que bien pudo haber sido el lugar por el que emergió el explorador de 1700 con su mazorca de oro. ¿Pero eso era todo? ¿Existiría realmente una cámara subterránea allí abajo?

CUESTION DE SUERTE

A continuación presento la entrevista que sostuvo un historiador español con Benigno Gamarra en el año de 1993:

“Acudí al convento cavilando sobre que excusa poner al sacristán para que me abriera el portón de madera situado junto al altar mayor. Mal intento. Nada más cruzar la puerta de la iglesia, tropecé con un padre de hábitos blancos que, clavándome su mirada compasiva, me desarmo.

—.Que desea? —pregunto.

Aún no sé bien por qué, pero por primera vez en mi vida ante una situación así, hable con franqueza con aquel religioso de mirada transparente. Después de escucharme, el monje sonrió y me tomo del brazo invitándome a entrar.

—Ha dado usted con el hombre adecuado —susurro—. Soy el padre

Gamarra, abad de esta casa. Venga usted esta tarde, después de los oficios de las cinco, y le mostrare lo que desea ver. Me sobrecogio. ¿Qué había visto aquel hombre en mí para no despacharme como a tantos otros antes que yo? Agradecí en silencio aquel guiño del destino y regrese a la hora pactada. Benigno Gamarra, un hombre de unos sesenta años, prior del convento desde hacía un par de años, me esperaba con una información que sería vital para posteriores investigaciones.

—Los datos que usted posee sobre los túneles que parten de este lugar son esencialmente correctos —me dijo, sentado ya en su despacho parroquial—, pero el túnel que usted busca va mucho más allá de Sacsayhuaman y termina en algún lugar bajo Quito, en Ecuador. Abri los ojos como platos. .Conocía el padre Gamarra alguna información relacionada con los “superarquitectos” que diseñaron los túneles? Él lo negó.

—Desgraciadamente, el terremoto que asolo Cuzco en 1950 nos obligó a cerrar la entrada al túnel que teníamos en la iglesia para consolidar sus cimientos. Aunque no se perdió todo con ese cierre ya que, según pude averiguar durante mis años como estudiante aquí, y más recientemente como abad, sabíamos por ciertas tradiciones que el túnel debió de cumplir una función muy particular (...)

¿De qué se trataba?

—Vera —dijo sonriendo—: cada 24 de junio el interior del túnel se iluminaba por completo gracias a que los rayos del Sol se reflejaban sobre la superficie del famoso disco solar y este los proyectaba hacia el interior de la chinkana, donde una serie de espejos o planchas metálicas pulidas eran capaces de conducir la Iuz hasta la mismísima fortaleza de Sacsayhuaman (...)

—.Y cómo pudieron hacerlo con esa precisión?

—Los incas eran astrónomos y geómetras consumados, así que toda esta operación debió de tener un significado para ellos que hoy, por desgracia, hemos perdido (…)”

Como hemos visto las explicaciones del padre Gamarra lejos de ser esquivos o parciales, ofrecen una dimensión nueva a investigar. Por ejemplo, su alusión a la canalización de los rayos del Sol el 24 de junio la encontramos ya, aunque muy tímidamente y sin vinculación al tema “maldito” de los túneles, en la obra del arqueoastronómo norteamericano Tony MorrisonPathwaystothe

Gods. Este menciona un efecto similar coincidiendo con el solsticio de invierno —de verano en el hemisferio norte—, en el que los primeros rayos del astro rey se dirigían contra un “tabernáculo” en el interior del Coricancha. Ese lugar, probablemente dotado de espejos o planchas muy pulimentadas, recogía los rayos y los distribuía por todo el recinto.

El padre Gamarra, no obstante, despejo también otras incógnitas. En especial las referidas a cuatro misteriosas trampillas de madera abiertas en el pavimento y distribuidas en las naves laterales de su iglesia.

EL GRAN PLAN

De estas observaciones se deducen claramente que quienes ordenaron la construcción de aquellos edificios religiosos en época incaica sabían muy bien lo que hacían. Ahora bien, ¿y los españoles?.¿Acaso pretendieron, al cristianizar los templos paganos de Cuzco, aprovechar los sótanos para acceder a aquellos túneles de otras épocas? .O tal vez ¿nunca sospecharon de su existencia y sepultaron sus entradas torpemente? Quizá nunca lo sepamos.

Sin embargo, vaya un último y desconcertante apunte antes de pasar a otro tema: el trazado teórico del túnel que descubrimos en Cuzco coincide, tanto en su orientación como en su ubicación geográfica con una antigua y desconcertante ruta preincaica. Es como si la recta que se nos revelo en Cuzco fuera solo un segmento, una mínima porción, de una línea mucho mayor. Miles de kilómetros mayor. Esa tremenda recta fue descubierta en 1985 por la matemática María

Scholtend'Ebneth al marcar sobre un mapa de Perú aquellos lugares que la tradición andina señalo como santificados por la presencia del divino Viracocha, el dios culturizador de los Andes. María Scholten tomo como referencia las crónicas de Pedro Ciezade León que narra como este dios civilizador emergió de las oscuras aguas del lago Titicaca. Se trataba de “un hombre blanco de crecido cuerpo, el cual en su aspecto y persona mostraba gran autoridad y veneración, y que este varón que así vieron tenía tan gran poder que de los cerros hacia llanuras y de las llanuras hacia cerros grandes”. Al parecer, Viracocha cruzó los Andes modificando el terreno a su paso, hasta que desapareció caminando sobre las aguas, rumbo al oeste. De hecho, sus hazañas llamaron tanto la atención de María Scholten que marcó los lugares “modificados” por el dios blancodel Titicaca, descubriendo un “camino”rectilíneo de casi 1.500 kilómetros de longitud, que formaba un ángulo perfecto de 45 grados sobre el ecuador terrestre. Por si fuera poco, Scholten notótambién la existencia de otras dos rutas secundarias, separadas del eje principal en 28° 57', respectivamente. Ni qué decir tiene que semejante precisióncartográfica era imposible de obtener en tiempos de los incas, y mucho menos en una orografía tanabrupta como la andina. Pero lo más sorprendente de todo es que sobreese eje principal de 45 grados de inclinaciónpodía encajarse la trayectoria del túnel Coricancha-Sacsayhuaman (...)¡Cómo un guante! ¿Casualidad? No lo creo.

Entonces, ¿qué puede significar tan improbable coincidencia?

Aventurare una hipótesis: tal vez esta línea marque una modificación del terreno que pasó inadvertida a la propia Scholten. Una que podría explicar las leyendas que circulan en los lugares de la ruta de Viracocha descubierta por esta matemática, y que son persistentes en todo el universo mágico andino. Leyendas que refieren la existencia de túneles. De enormes cavidades subterráneas. De, en definitiva, los túneles de los dioses.



VIGENCIA Y REVITALIZACIÓN SOCIAL ANDINA

VIGENCIA Y REVITALIZACIÓN SOCIAL ANDINA


por R. Arias

Quien quiera indagar el mundo andino se encontrará con el ayllu como una especie de sociedad elemental, de célula de este mundo.

Como todas las cosas sobre las que buscamos una definición, ellas son lo que son y también lo que no son. El ayllu es una forma de asociación humana pero también es una forma de relacionarse con la naturaleza del entorno. El ayllu es una sociedad en procura de los bienes materiales necesarios pero también es una asociación que plasma importantes ideas espirituales. Si bien es propia del mundo andino, también la encontramos en otros pueblos originarios americanos. También el ayllu existe entre los comechingones y sanavirones, si tenemos en cuenta lo que nos dice al respecto Aníbal Montes, en su obra “Indígenas y conquistadores de Córdoba”, de pronta aparición. Como se sabe, estos pueblos no pertenecían a lo que se denominaba: el “Imperio incaico”.

¿Qué espacio abarca un ayllu? Puede tratarse de una familia, una unión ampliada de familias, como así también una población, o una ciudad mayor. Ante todo el ayllu brinda identidad: soy del ayllu de Conimas .Posiblemente la dimensión sea algo difuso y su extensión tenga que ver con la tarea a realizar y la medida de la solidaridad que pueda convocar esa tarea. Hay tareas para una familia y hay tareas para muchas familias asociadas.

“Decir papá , tío o hermano a las personas de la generación de nuestros

padres o de las nuestras, sean o no parientes consanguíneos o afines, es una manera usual de comunicarse en los Andes. De otro lado hay lo que se denomina parentesco espiritual como el compadrazgo que vincula a personas no necesariamente consanguíneas o afines.

Pariente es alguien cercano a uno con quien se convive armoniosamente, es a quién se protege y nos protege y es aquel con quien fluye la conversación vivificadora que cría salud y hace fructificar la vida. El Ayllu no es sólo una relación consanguínea , sino una comunidad de personas encariñadas del que brota una vivencia afectuosa , solidaria y saludable. Será por ello que los campesinos en Chamis, Cajamarca manifiestan que:

" La papa y la quínua son familias porque no les afecta las plagas"

Ahora nos referimos a un elemento que también permite definir el ayllu y es la solidaridad entre sus miembros: la solidaridad en el ayllu se llama reciprocidad. Y la reciprocidad se llama ayni. Cuando se realiza una actividad, quien la realiza y se beneficia directamente con la misma, está obligado a devolver esa ayuda. Y así de ese cruzamiento de esfuerzos e ideas surge una rica trama que sirve para llevar adelante las tareas más complejas de la comunidad, desde levantar una cosecha, construir una vivienda, una obra de riego o cualquier actividad necesaria para el grupo.

El ayllu en lo que tiene de asociación humana, se comprende por su vinculación con el mundo natural. El ayllu se extiende más allá de la unión de sus miembros; el hombre andino que cría sus animales o planta sus papas, sabe que esta ocupando un lugar más vasto: que es el de la naturaleza toda. No se tiene su “chacra” en cualquier lado, sino en donde “está permitido”, donde “ se puede”. Si bien el hombre andino cuida su chacra, cuida también la naturaleza no cultivada, podríamos decir, la pura naturaleza agreste. Aunque el concepto de cuidarla sea el de no interferir, en un simple no hacer. Pero por ejemplo , recolecta los frutos naturales, cuida a los animalitos que viven en libertad, los auxilia cuando están amenazados, despeja un arroyo, etc. En una palabra: es un guardián del entorno, está en armonía con él.

“la palabra “parientes” es extensivo también a los cultivos, a la chacra.

Los campesinos consideran a las papas de su chacra como a sus hijas y cuando recién se incorporan le dan el nombre de nueras.

Además, los cerros, deidades llamados Apus, Wamanis, o Achachilas - según el pueblo sea Quechua del Cusco, de Ayacucho y Aymara de Puno- se consideran como nuestros abuelos, ampliando así la parentela a la colectividad de wacas. Así pues los Apus, al no haber separatividad entre lo runa y las wacas, y la sallqa, vienen a ser también nuestros parientes, de modo que el Ayllu se vivencia como la agrupación de parientes runas, parientes chacras, parientes sallqa y parientes wacas que viven en una “casa” o Pacha que los protege.”

Es muy curioso escuchar decir: “las llamas forman parte del ayllu” o “ estoy criando las llamas y las llamas nos crían a nosotros”. Como se ve, es un ir y venir, es un mundo sin fronteras donde todo está interconectado.

Desde luego que esta es una verdad espiritual de la que el mundo blanco se ha olvidado, preocupado como está por explotar la naturaleza. Esta idea de que los animales nos crían es una idea enorme. Los animales nos acompañan, nos alegran y consuelan en nuestra vida, nos enseñan con muchos de sus gestos, nos visten con su lana y a muchas personas, le sirven de alimento. Que sería de nuestra vida sin los animales que nos rodean. Desde el gatito o el perrito que nos acompañan en nuestras rutinas diarias, hasta los grandes animales que pueblan la tierra.

La concepción del hombre andino , aún va más allá. También las cosas “inanimadas” forman parte del ayllu. Mejor sería decir, que para los miembros del ayllu no existen las cosas “inanimadas”. Una piedra o la tierra es un organismo que crece, que tiene también una vida elemental. Escuchemos estas opiniones:

“En el mundo andino todo es vivo e importante ; nada es inerte y nadie sobra. La piedra misma es viva, habla y el campesino conversa con ella de persona a persona.

Unas breves frases sobre lo vivo que son las piedras ,en palabras de don Carlos Olivares y de don Javier Huamán Lara, campesinos cajamarquinos nos ayudarán a comprender lo que afirmamos:

" Nuestros antiguos decían que el chungo (del quechua Chunku= piedra) tiene vida, crece, que eran nuestros ídolos. Y sí, es cierto. Hará unos 5 ó 6 años mi viejo se había encontrado un chungo y todos le dijimos que lo vuelva a enterrar donde estuvo. Después de un tiempo lo volvimos a sacar y ya estaba más grande...cuando lo volvimos a sacar al chungo y lo pusimos a otro lugar ya no creció más.."

"..Si encontramos una culebra y cogemos una piedra para matarla, es difícil, a veces ni lo alcanzamos...Por eso dicen que las piedras son sus familias; de las culebras y de las lagartijas."

Otro aspecto importante de la vida del ayllu se refiere a encontrar el camino, lo que hay que hacer en el ayllu: ¿cómo se decide cuáles son los pasos o las decisiones que se deben adoptar?

Para esto es muy importante el diálogo entre los miembros, el escucharse y el expresarse. Por allí va surgiendo la opinión sabia, se van desechando los caminos equivocados, va surgiendo las verdaderas opciones. Esta es una actividad incesante en el hombre andino.

El hombre y la mujer andina son grandes observadores de la naturaleza. Hay que estar atento a “las señales”. Las señales son la revelación de ciertos mensajes de carácter espiritual, que nos llegan como indicios de la naturaleza. Mediante las señales se hace evidente el mundo invisible, el mundo de los seres inmateriales que nos ayudan a sobrellevar la vida.

Cuando el hombre andino se da cuenta que los animales están en celo, piensa que ha llegado el momento de sembrar la cosecha. Si la cría es abundante, también eso puede ser un signo que la cosecha también lo será. Hay que estar atento a la lluvia, al calor , a todo aquello que nos rodea e interviene en nuestra vida

El que cría la llama, le habla; le dice todo lo que está esperando de ella, que sea generosa con él. También le habla al maíz, y si lo ve muy remolón, le pega para que se despierte.

Algunos pensarán que esto es un juego; algunos creerán que esto es una práctica infantil del hombre andino.

En realidad esto quiere decir que estamos en interacción, que todo lo que hagamos y le digamos al maíz o a la llama puede ser un poderoso estímulo, o simplemente un estímulo más para que crezca mejor y nos ayude. A esta conclusión también ha llegado la ciencia moderna y lo dice con otras palabras: en el fenómeno observado interviene el observador y lo que hace el observador modifica el hecho mismo de la observación.

Todo está relacionado. Esta verdad ya estaba presente en la antigua cosmovisión de los Andes.

Espiritualidad, solidaridad, reciprocidad, armonía con la naturaleza.

¿No son estos, justamente, los valores de los cuales hace gala la sociedad andina, lo que nos faltan en nuestro mundo occidental?

Son estos valores los que los españoles no tuvieron en cuenta para destruir el mundo andino.

Los consideraron bárbaros, indignos de su mundo europeo, y sin embargo le arrebataron todas las riquezas materiales ( oro, plata, etc) que si bien no tenían demasiada significación en América, para Europa eran la llave de la riqueza.

Algunos dirán: ¿Pero que está proponiendo? ¿Qué volvamos a vivir como vivía la sociedad precolombina? De ninguna manera, sería un verdadero absurdo pretender eso.

Ahora bien: el ayllu es una realidad hoy en el mundo andino, aunque quizás no lo sea en la dimensión que existía en el mundo precolombino, porque es más bien propio de una sociedad agraria, que de las sociedades del mundo de hoy , mucho más complejas.

El ayllu está renaciendo y todo el que quiera ponerlo en práctica puede hacerlo, porque es una forma de producir la vida y puede coexistir junto a otras formas diferentes.

Esta reflexión que hacemos tiene el propósito de tomar conciencia de las culturas americanas y su aporte al mundo no aborigen de hoy; de aquello que debemos incorporar, de aquellos modelos que tenemos que imitar, porque nos sirven para solucionar los problemas del mundo de hoy, como es el del calentamiento global, el pavoroso desajuste que nos propone la sociedad moderna respecto a la naturaleza pura, por ejemplo. También teniendo en cuenta lo que la sociedad actual nos propone: un individuo aislado de su comunidad, que sólo se preocupa de satisfacer sus necesidades personales, como si eso fuera posible.

Algunos, quizás, también dirán: ¿no están haciendo una apología del mundo andino, como una sociedad sin problemas?

Seguramente que el mundo andino tiene sus dificultades, pero seguramente que no son las que tenemos hoy en nuestro mundo moderno y a eso es lo que hemos querido aportar.

Nos hemos basado para ello en un hermoso trabajo de un investigador peruano que se llama: EL AYLLU.- Autor: Grimaldo Rengifo Vasquez.Lima .Si Uds quieren profundizar esta temática, pueden consultar este trabajo del autor, que hemos puesto en nuestra página web,. Todas las citas que hacemos pertenecen a este trabajo.

Si esperan hallar en aquel estudio, críticas al ayllu, no lo van a encontrar.

Es que el autor- hombre andino al fin- está orgulloso de su mundo y así nos lo hace saber. Como estamos orgullosos nosotros de nuestra familia, de nuestro pueblo y quizás de nuestro país.

Quizás los defectos, que están en todas las obras humanas, aparezcan después.

Pero ello- seguramente- no le quita valor a los aportes que nos brindan hoy.

El ayllu es, para nosotros, un ejemplo vivo.

Pues a parte que los indígenas sufrieron el despojo de sus tierras y la convivencia con la naturaleza desde la llegada de los españoles y como consecuencia se crearon las "Reducciones de Indígenas" donde quedaron confinados sus actividades en el siglo XVI.

Un hecho actual en la cual nos hace repensar sobre nuestro entorno es que como sabemos existen casos de segregación y exclusión indígena con el solo hecho de medir la alfabetización de un país como Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia, para saber el nivel del mismo, tomando como referencia el idioma español; pero esto sería muy distinto si esta estadística se manejara a la inversa vale decir medir el nivel de alfabetización con respecto al quechua,

aymará, realmente sería alarmante y preocupante la manera como se ha venido manejando desde un punto visto político orientado a la sociedad(3)y solo asi entenderíamos y ayudaríamos a desmitificar a los andes turbulentos como se le ha llamado(4)

Con mucha y justa razón los indígenas llevan consigo un deseo ferviente de tener representación activa en las sociedades y dejar simplemente de ser la "Sección Especial" de los medios de comunicación, dejar de ser el transfondo de una fotografía para atraer al sector Turismo o aumentar las arcas fiscales del Estado

El pedido de la inclusión indígena a la sociedad actual se ha venido acentuando en estos últimos tiempos en contraposición a la llamada Globalización que bien podríamos preguntarnos nosotros mismos: En esta Globalización estamos conectados o enchufados?. Pues al parecer en esta sociedad cambiante donde la información deja de ser noticia actual un segundo después es difícil mantener una información estructurada del mundo que vivimos. Pero mientras que los pequeños grupos con gran poder adquisitivo piensen que estamos globalizados, y digan que "todo" esta

mejorando y disminuyendo la pobreza, seguirá la contraposición por un mundo mejor basado en el respeto a nosotros mismos y la igualdad entre todos basado en la convivencia con la naturaleza, pues si como dijo Mahatma Ghandi dijo: "la naturaleza puede cubrir sus necesidades pero no sus ambiciones" y creemos muy acertadamente en que la cultura andina ha convivido con la naturaleza, sus recursos naturales y la filosofía(5),

Entendamos que el paradigma de globalización económica está agudizando los procesos históricos de marginación social de los pueblos indígenas mientras que, en el plano cultural, se propicia un proceso de "homogeneización" que intenta socavar la identidad pluricultural del continente.

*América Latina: Re-escribir la Historia*

La Historia es nuestro espejo retrovisor para seguir manejando hacia delante, vale decir que es indudablemente importante tomar en cuenta que lo que está escrito en la Historia no queda solamente en los libros o bibliotecas. se modifica conforme avanzan y se presentan nuevos hechos

históricos.

Es ineludible dejar de mencionar un gran hecho histórico que sucedió el pasado 18 de diciembre en Bolivia con la elección de Evo Morales, evidentemente este hecho va a marcar un antes y un después en América Latina, pues esto hace notar la presencia no solo de una persona de

ascendencia aymará sino cuyo pensamiento y cosmovisión está estrechamente ligado al legado antepasados y va a reescribir y cambiar la Historia pues la cultura andina no solo esta plasmado en la Historia, en los museos. La cultura andina esta reflejado en la Historia, pero también esta en nuestra sociedad actual dolido pero no vencido y estará en el futuro dejando su

legado, es indudable como lo son las diversas culturas en el mundo solo falta la inclusión y la integración, es una cultura viviente y como tal debemos defenderlo para que estemos globalizados y no enchufados.

Fuente:

Artículo preparado para el Seminario sobre las culturas andinas llevado a cabo en la Universidad Católica del Perú el 17 de setiembre del 2005.