sábado, 12 de noviembre de 2011

¿LA TEORÍA DEL EVOLUCIONISMO SIGUE VIGENTE?


¿LA TEORÍA DEL EVOLUCIONISMO SIGUE VIGENTE?

por R. Arias


Personalmente tengo dos interrogantes con respecto a esta teoría de evolución de Darwin. La primera es, ¿qué acontecimiento desencadenó el proceso de formación del hombre?, la segunda, ¿por qué, entre todos los homínidos sólo el homo sapiens llegó a ser inteligente?

Hay muchas respuestas; pero en mi juicio muy personalninguna me convence. Al fin decuentas, hace alrededor de un millón de años, todos los homínidos tenían un cerebro de alrededor de 400 cm3. Cuando cientos de miles de años más tarde, el clima hizo bajar a los “monos” de los árboles – como nos dice la teoría darwiniana - , lo hizo, ciertamente, con todos y no solamente con aquella especie predestinada a transformarse en homo sapiens. Si la capacidad para fabricar instrumentos hubiese sido condición para el desarrollo y la supervivencia, entonces ya no deberían quedar monos en el mundo. “¿Acaso es necesario transformarse en hombre para sobrevivir?” pregunta Oskar Kiss Maerth en su libro “El comienzo fue el fin”. Tratando del problema de la formación del hombre, plantea Maerth algunas preguntas muy sugestivas:

• ¿Si hubo una raza de monos que, a causa del temor a las fieras y a fin de alimentarse con más facilidad se vio inducida a pararse sobre las patas traseras, por qué no lo hicieron lo mismo los demás primates por idénticas razones?

Por lo que yo sé, todos los homínidos fueron y son fundamentalmente vegetarianos… También lo fueron los antepasados del hombre y sólo se hicieron carnívoros durante el proceso de formación del ser humano… Se dice que el alimentarse de carne habría sido signo de inteligencia y hasta un progreso porque resultaba más fácil y era mejor… Lobos y gatos monteses agradecen el cumplido: habían venido haciéndolo desde varios millones de años antes.

• ¿Por qué, de la noche a la mañana, a nuestro antepasado le resultó más “fácil” alimentarse de carne? ¿Desde cuándo es más fácil matar una gacela o un bisonte que coger el fruto de un árbol?

• Durante el último millón de años hubieron alternativamente muchos períodos de sequía y de lluvia... y todos los “monos” pudieron retirarse a los bosques para hacer su vida habitual. ¿Por qué lo hicieron todos los primates grandes excepto aquéllos que más tarde habrían de transformarse en hombres?

Sin la más mínima base ha pretendido explicar hasta ahora la teoría de la evolución, el salto maravilloso por el cual el homo sapiens se separó de su familia de homínidos. Se habla con toda simpleza del cerebro que de repente se vuelve capaz de creación técnica, de observaciones meteorológicas y de comunicación social. Y el portento tiene lugar de la noche a la mañana. ¿Casualidad?, ¿obra del destino?, yo no lo creo.

Según mi punto de vista la pretensión que la inteligencia humana haya tenido sus orígenes hace ya un millón de años atrás y haya llegado a su condición actual a través de un lentísimo proceso de desarrollo en un medio ambiente comunitario tampoco pasa. Todos los mamíferos viven en grupos; rebaños y manadas cazan y se defienden en común. ¿Se han hecho acaso por esto más inteligentes? Hay incluso seres parecidos al hombre que fabrican ciertos instrumentos primitivos y no por ello podemos considerarlos homosapiens. El doctor Leaky del Centro Nacional de Investigación de Prehistoria y Paleontología de Nairobi habla de hallazgos hechos en Fort Terman que han demostrado que el KenyapithecusWickerifabricaba instrumentos con filo y que el homo habilisutilizaba ciertos utensilios rudimentarios hace ya unos dos millones de años atrás. Según Leaky, Jean Goddall ha efectuado observaciones de la vida de los chimpancés en su medio ambiente natural, habiendo comprobado que nuestros parientes confeccionan con regularidad una buena cantidad de pequeños instrumentos y los utilizan. ¿Ya que estas criaturas llenan algunas de las condiciones que caracterizan al homo sapiens habría alguien dispuesto a admitirlas en el círculo de los seres inteligentes?

Animales parecidos al hombre que fabricaron instrumentos y los utilizaron los hubo en todo tiempo, pero seres parecidos al hombre que adosen dioses y los teman, pinten frescos en las cuevas, canten melodías, sientan hasta vergüenza, cultiven la amistad y entierren a sus parientes, esta clase de seres no se han dado hasta la fecha en la que estamos viviendo.

Pienso que al igual que el profesor Roland Puccetti, colaborador en publicaciones especializadas de tanto renombre como “ThePhilosophicalQuarterly” y “Analysis”, que las diferencias en la evolución de los seres vivientes deberían ser insignificantes. Tanto aquí como allá, comenzó la vida con la transformación química de la superficie del planeta “con la formación de la materia orgánica a partir de la materia inanimada sobre la base de carburos en un medio acuoso”. Está probado que, tanto herbívoros como carnívoros, se diferenciaron en su medio ambiente oceánico evolucionando hacia especies diferentes “antes de abordar tierra firme”: Se han encontrado fósiles en formaciones pétreas de más de sesenta millones de años, y hasta un esquisto de mil millones de años. El desarrollo de nuevas formas entre especies que primitivamente llevaron vida de anfibios, creo personalmente y estoy convencido que no es accidental: Para su desplazamiento y para poder escapar en tierra firme, necesitaban miembros diferentes a los peces. La naturaleza desarrolló la única forma adecuada de desplazamiento: la marcha, ya que ésta es posible sobre cualquier subsuelo. Si bien los anfibios ya poseían un pequeño cerebro, los animales de tierra necesitaban un aparato pensante más desarrollado para poderse desenvolver en medio de los múltiples peligros a que se veían expuestos. La forma de transporte más adecuada para un cerebro voluminoso es la marcha, la cual resulta asimismo la más indicada desde el punto de vista de la irrigación sanguínea del mismo. “¿Cuántas patas debían tener los nuevos colonos?”, pregunta Puccetti. Bueno, una sería demasiado poco pues el animal no podría ponerse de pie nuevamente en caso de perder el equilibrio. Un número impar no sería lo más práctico por razones de estabilidad, pero muchos pares no serían tampoco lo más indicado porque el movimiento resultaría demasiado lento. En realidad, los hallazgos de fósiles son una buena prueba de que la evolución fue continuamente disminuyendo el número de patas a lo largo de millones de años hasta reducirlo finalmente a dos pares. “Dos piernas parecen lo más indicado para el desarrollo de un cerebro grande. Al disponer el animal de cuatro patas, pudo transformar dos de ellas en brazos, lo que le facilitó la vida entre los árboles y le hizo posible el manejo de los primeros instrumentos.” Es evidente que el tránsito de la vida anfibia a la terrestre forzó tal modificación de la “carrocería”. Si así sucedió entre nosotros. Ahora bien, dado que ya no existe ninguna duda de que la vida tuvo su origen en el mar, hasta este punto de nuestra argumentación, no debería haber negación.

No obstante, pronto se hizo patente la necesidad de una nueva puesta al día del “chasis” con el comienzo de la vida activa de las fieras. El hocico pertenecía a la parte anterior del cuerpo, el ano, a la posterior. Ambas zonas se revelaron como particularmente apropiadas para la alimentación y la evacuación respectivamente. — Los órganos sensoriales más importantes y los instrumentos prensiles se encuentran en todas las fieras en la parte anterior, en la región del hocico. No es de sorprender, por consiguiente, que también el cerebro, el principal centro nervioso, se encuentre situado en dicha zona: En esta forma, las órdenes del cerebro a los órganos prensiles se transmiten por las vías más cortas. Con el desarrollo en tierra firme, tiene lugar un proceso de refinamiento del tejido nervioso que, muy gradualmente, va haciendo posible la actividad intelectual. Es sabido que los delfines “poseen un cerebro de considerables dimensiones, si bien viven en el agua. La capacidad para formar conceptos parece, sin embargo, desarrollarse en conexión con la vida en sociedad, con el empleo del habla y la utilización de instrumentos en el sentido estricto de la palabra”.Siendo que resulta extraordinariamente difícil el empleo de instrumentos — aún los más simples — bajo el agua, es “improbable que, bajo estas condiciones, pueda haberse desarrollado un cerebro capaz de pensamiento conceptual ya que este proceso supone un medio ambiente social y cierta forma de lenguaje objetivo”.

Creo yo que una ilustración más de lo compulsivo que resultan los dictados de la evolución se da en la semejanza que se observa en la disposición de los ojos en especies totalmente diferentes del mundo animal: Poseen un ojo perfectamente similar a una cámara fotográfica, con cristalino, retina, músculos oculares, córnea transparente, etc. Incluso son idénticos el número y posición de los ojos siempre en la cabeza, en las proximidades del cerebro. Otro tanto sucede con las dos orejas; siempre encuentran su lugar más adecuado en la parte superior del cuerpo. Los sentidos del gusto y olfato se desarrollaron, junto con el hocico y nariz, en las proximidades del sistema nervioso.

Según mi parecer, una teoría merece ser discutida seriamente en tanto tengamos indicios comprobablesen pro de ella. No se trata aquí de pruebas. ¿Qué teoría científica pudo jamásalcanzar mayor desarrollo apoyándose en pruebas?La ciencia dirá la última palabra.

El ser humano pertenece al género Homo, que apareció hace más de 2 millones de años. Como se puede ver, los primeros miembros del género Homo eran todavía muy diferentes a los seres humanos actuales.

El cráneo humano ha cambiado enormemente durante los últimos 3 millones de años. La evolución desde el Australopithecus hasta el Homo sapiens, significó el aumento del cráneo (para ajustarse al crecimiento del cerebro), el achatamiento del rostro, el retroceso de la barbilla y la disminución del tamaño de los dientes.

BIBLIOGRAFÍA

BIERI, Robert. 1985. “Humanoides”. Madrid: Alianza Editorial.

PUCCETTI, Roland. 1964. “Inteligencias es su ambiente natural”.Madrid: Ediciones Martínez Roca, S. A.



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